Pamplona, Navarra— [20 DE JULIO 2026]
La transformación digital está abriendo nuevas oportunidades para la educación y la formación profesional. En este contexto nació InmersIA, un proyecto europeo de cooperación transfronteriza que desde un principio apostó por la combinación de inteligencia artificial y tecnologías inmersivas para mejorar el aprendizaje de idiomas y favorecer la empleabilidad de las personas jóvenes.
Impulsado en el marco del programa Interreg POCTEFA, InmersIA reúne a entidades de España y Francia con un objetivo común: desarrollar una metodología innovadora que permita a estudiantes y profesorado practicar idiomas en entornos virtuales diseñados para reproducir situaciones reales del ámbito profesional y personal.
A diferencia de los métodos tradicionales, el proyecto plantea escenarios inmersivos en los que las personas participantes pueden interactuar, comunicarse y resolver situaciones similares a las que encontrarán en contextos laborales reales. Gracias al apoyo de la inteligencia artificial, la experiencia puede adaptarse a las necesidades de cada usuario, favoreciendo una práctica más personalizada y significativa.
El proyecto cuenta con la participación de cuatro entidades socias: el Centro Navarro de Aprendizaje Integral (CNAI), el Gobierno de Navarra, Nautilus Experiencias Digitales y la Chambre de Métiers et de l’Artisanat Nouvelle-Aquitaine. Durante tres años, estas organizaciones han colaborado en el diseño, desarrollo y validación de una nueva herramienta de aprendizaje enfocada especialmente en la comunicación oral.
Uno de los aspectos más relevantes de InmersIA es su aplicación en la Formación Profesional. Los entornos virtuales permitirán al alumnado enfrentarse a situaciones reales relacionadas con su futuro profesional, contribuyendo al desarrollo de competencias lingüísticas, digitales y transversales cada vez más demandadas en un mercado laboral internacionalizado.
Además de impulsar la innovación educativa, el proyecto busca reducir las barreas lingüísticas y digitales, promoviendo una mayor igualdad de oportunidades en ambos lados de la frontera y favoreciendo la movilidad y la empleabilidad de las futuras generaciones.
El proyecto ha avanzado en su desarrollo hasta la fase piloto prevista, que se llevó a cabo la pasada primavera en Navarra. Esta prueba se desarrolló en un centro de Formación Profesional y, este otoño, se prevé disponer de los resultados conjuntos con el pilotaje que se realizará en Francia. Se trata de un proyecto que, desde el principio, ha pretendido integrar la tecnología al servicio del aprendizaje, demostrando que la innovación puede convertirse en una herramienta clave para construir una educación más inclusiva, práctica y conectada con la realidad.